Lingüista con formación en enseñanza de japonés como lengua extranjera y más de una década de experiencia en aulas colombianas. Diseñó el método de inmersión gradual que combina conversación desde la primera clase con práctica de escritura a mano. Supervisa cada programa y ajusta los contenidos según el ritmo real de los estudiantes.
Especialista en shodo, la caligrafía japonesa, con estudios complementarios en historia cultural. Dirige los talleres de trazo y composición de kanji, donde los participantes aprenden a observar la presión del pincel y el equilibrio del carácter. También coordina las sesiones sobre festividades, etiqueta y vida cotidiana en Japón.
Vivió tres años en la prefectura de Kioto, donde trabajó como asistente de intercambio cultural. Desde esa experiencia construyó los encuentros prácticos de JapaneseHour: simulaciones de conversación, preparación para viajes y clubes de lectura de textos sencillos. Su labor conecta lo aprendido en clase con situaciones que los estudiantes enfrentarán fuera del aula.
Responsable del seguimiento a cada estudiante y de la organización de los grupos de práctica semanal. Con formación en pedagogía y mediación intercultural, detecta temprano las dificultades de pronunciación o de retención de vocabulario y propone rutinas específicas. Es el puente entre las necesidades del alumno y el equipo docente.
Un equipo pequeño, con experiencia real en Japón y en aulas hispanohablantes, que revisa cada detalle del aprendizaje.
Conversemos sobre tu procesoNuestra trayectoria
Todo comenzó con un grupo reducido de estudiantes que querían leer manga sin depender de traducciones. Las primeras sesiones se hacían en una sala prestada, con fotocopias de hiragana y mucha paciencia.
Al ver el interés por la escritura, abrimos un espacio dedicado al trazo con pincel. Ahí entendimos que el japonés no solo se estudia, también se dibuja, y que la caligrafía ayuda a fijar la memoria de los kanji.
Organizamos encuentros con la comunidad japonesa en Colombia para practicar conversación real. Los estudiantes prepararon preguntas sobre la vida cotidiana, la comida y las festividades, y volvieron con otra visión del idioma.
Hoy combinamos lecciones de gramática con práctica de conversación, lectura de textos auténticos y ejercicios de escritura. Cada nivel termina con un proyecto cultural que acerca a los estudiantes a las tradiciones japonesas.
Nuestra razón de ser
Que cada estudiante descubra que el japonés no es una barrera, sino una ventana a otra forma de pensar. Nuestro compromiso es acompañar ese descubrimiento con rutinas claras, materiales pensados para hispanohablantes y un respeto genuino por las tradiciones que dan sentido al idioma.